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Cada comarca de la provincia de Valencia tiene un destino que aparece primero en las guías. Pero, a pocos kilómetros de esos lugares conocidos, hay pueblos que también merecen una visita. Esta selección propone una localidad por comarca, con un rincón concreto como punto de partida. No es una ruta para hacer de una vez: son 15 ideas para 15 escapadas diferentes.
1. Vallanca y el nacimiento del Bohílgues en el Rincón de Ademuz
En Vallanca nace el río Bohílgues, que recorre la comarca hasta unirse al Turia en Ademuz. Seguir su entorno es una forma de conocer el Rincón a través del agua, la vegetación y los pequeños elementos de la vida rural. La visita al pueblo puede completarse con un paseo entre antiguos lavaderos, molinos y casas tradicionales.

2. Alpuente y las huellas de dinosaurio en La Serranía
Chulilla y Chelva suelen protagonizar las escapadas a La Serranía, pero Alpuente guarda una combinación poco común. Su casco histórico conserva castillo y murallas, mientras que el Museo Paleontológico y los yacimientos de su entorno permiten descubrir huellas de dinosaurio. Es un plan para quienes disfrutan tanto de los pueblos medievales como de la historia natural.

3. Sinarcas y el Mirador de las Grajas en Requena-Utiel
En una comarca conocida por el vino y las bodegas, Sinarcas invita a ponerse las zapatillas y salir al campo. El Mirador de las Grajas, el Charco Negro y la ermita de San Marcos figuran entre los lugares que se pueden incluir en una jornada de naturaleza. Es una manera distinta de conocer el territorio cuando ya se ha paseado por Requena y Utiel.

4. Macastre, entre fuentes y un castillo en la Hoya de Buñol-Chiva
Buñol concentra muchas visitas a la comarca, pero Macastre merece una parada propia. Sus fuentes y plazas permiten comenzar con un paseo por el núcleo urbano y continuar después hacia los restos del castillo, situados muy cerca del pueblo. A los pies de la ladera se encuentra la Fuente del Bolot, otro de sus rincones vinculados al agua.

5. Jalance y la Cueva de Don Juan en el Valle de Ayora-Cofrentes
Si el crucero por el Júcar es uno de los planes más conocidos del valle, Jalance propone una visita bajo tierra. La Cueva de Don Juan, a poco más de diez kilómetros del municipio, permite contemplar formaciones de estalactitas y estalagmitas. Después se puede recorrer el pueblo y acercarse a su castillo de origen musulmán. Conviene consultar los horarios de la cueva antes de salir.

6. Gátova y el yacimiento del Torrejón en el Camp de Túria
En el entorno de la Sierra Calderona, Gátova combina caminos y patrimonio arqueológico. Su visita más singular es el yacimiento ibérico del Torrejón, donde se conservan restos de una gran torre. Los antiguos molinos del municipio dan pie a seguir explorando el paisaje después de conocer el yacimiento.

7. Torres Torres y sus baños árabes en Camp de Morvedre
Sagunt suele ser la primera elección en el Camp de Morvedre. En Torres Torres, en cambio, la visita conduce a un pequeño municipio que conserva unos baños árabes entre sus principales atractivos históricos. El paseo por sus calles y su entorno rural permite dedicar unas horas a otra parte del patrimonio de la comarca.

8. Albalat dels Sorells y el palacio entre huertas en Horta Nord
La huerta rodea Albalat dels Sorells con campos, caminos y acequias. En el centro del municipio destaca el Palau dels Sorells, edificio gótico del siglo XV que hoy alberga el ayuntamiento. Tras verlo, el plan puede continuar entre retablos cerámicos, antiguas chimeneas industriales y rutas que conectan con la Vía Verde Xurra.

9. Silla y una mirada diferente a l'Albufera en Horta Sud
El Palmar es uno de los accesos más conocidos a l'Albufera, pero Silla permite aproximarse al parque natural desde otro punto. Su puerto, situado junto a la huerta y los arrozales, es un lugar para pasear y observar aves. En el casco urbano también esperan la torre musulmana y el Museo de Historia y Arqueología.

10. Sumacàrcer y la isla de l'Esgoletja en la Ribera Alta
En Sumacàrcer, el Júcar acompaña buena parte de la escapada. La isla de l'Esgoletja es un área recreativa junto al río donde descansar o preparar un pícnic. Quien quiera seguir caminando puede escoger alguno de los senderos del entorno o subir hacia los restos del castillo para contemplar el pueblo desde otra perspectiva.

11. Corbera y su castillo sobre la Ribera Baixa
Entre las visitas a Cullera y Sueca, Corbera puede pasar inadvertida. Cerca del núcleo urbano, los restos de su castillo se alzan sobre una loma con vistas al paisaje de la Ribera. El entorno de la sierra de Corbera ofrece una razón más para alargar el paseo.

12. Quesa y el camino de Los Charcos en la Canal de Navarrés
El agua ha dado forma a algunos de los paisajes más conocidos de la Canal. En Quesa, el paraje de Los Charcos es el motivo para salir del casco urbano y explorar sus alrededores. Existe un sendero que llega hasta allí atravesando pinares y otros enclaves naturales. Si el plan incluye baño, hay que comprobar antes las condiciones de acceso vigentes.

13. Moixent y la Bastida de les Alcusses en la Costera
Xàtiva suele llevarse el protagonismo en la Costera, pero Moixent guarda una visita arqueológica de gran interés. La Bastida de les Alcusses fue un asentamiento íbero del siglo IV a. C. y está vinculada al hallazgo del conocido Guerrer de Moixent. Es una escapada para acercarse a la historia de la comarca mucho antes de sus castillos medievales.

14. Beniatjar, a los pies del Benicadell en la Vall d'Albaida
Bocairent aparece en muchas rutas por la Vall d'Albaida; Beniatjar ofrece una propuesta centrada en la montaña. Desde sus alrededores se pueden plantear recorridos hacia Les Fontetes, la Casa de les Planisses o la antigua nevera del Benicadell. La elección depende del tiempo disponible y de las ganas de caminar.

15. Potries y la Ruta del Agua en la Safor
La Safor también se puede descubrir lejos de sus playas. En Potries, la Ruta del Agua muestra antiguos sistemas de regadío y la relación del pueblo con su paisaje agrícola. Otra parada es el Museu Cassoleria d'Àngel Domínguez, donde se conserva la memoria de la tradición alfarera local.

Una recomendación antes de viajar: comprueba los horarios de museos, cuevas y yacimientos, así como las condiciones de las rutas naturales. Algunos de estos pueblos merecen unas horas; otros invitan a dedicarles el día completo.