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Los escaparates de los hornos y pastelerías de Valencia vuelven a llenarse de huesos de santo, panellets y buñuelos. Con la llegada de Tots Sants, la repostería tradicional recupera su protagonismo con elaboraciones que forman parte de los recuerdos y las reuniones familiares de estas fechas.
Según las previsiones del Gremio de Panaderos y Pasteleros de Valencia, cada establecimiento artesano agremiado elaborará durante la campaña una media de 100 kilos de mazapán, una cantidad equivalente a unos 3.000 huesos de santo y panellets. A esta producción se sumarán los tradicionales buñuelos y otras propuestas más actuales.
"Dolços per a tota l'eternitat"
Bajo el lema "Dolços per a tota l'eternitat", el Gremio impulsa una campaña que invita a redescubrir los dulces de esta festividad y reivindica el papel de los obradores en la conservación del patrimonio gastronómico valenciano.
La iniciativa pone el foco en las recetas y los conocimientos que se transmiten de generación en generación, así como en la relación entre estos sabores y la memoria de quienes los comparten.
Juanjo Rausell, presidente del Gremio de Panaderos y Pasteleros de Valencia, destaca ese vínculo: "Los dulces tradicionales tienen un valor que va mucho más allá de su sabor. Nos conectan con nuestros recuerdos, nuestras familias y nuestras raíces".
Detrás de cada elaboración, añade, hay un oficio y una dedicación que el sector quiere transmitir para que estas costumbres sigan presentes en la vida de las próximas generaciones.
El trabajo artesanal detrás de cada pieza
La elaboración del mazapán, protagonista de buena parte del surtido de Tots Sants, requiere cuidado y atención en la preparación de cada pieza. Huesos de santo y panellets representan así una tradición que se renueva cada otoño gracias al trabajo de los profesionales de los hornos y pastelerías.
La campaña también busca fomentar el consumo de productos artesanos y de proximidad, apoyar a los comercios de barrio y contribuir a la continuidad de los pequeños obradores.
"Cuando elegimos los dulces del horno o pastelería de nuestro barrio, no solo apostamos por un producto elaborado artesanalmente, sino que ayudamos a mantener vivo un oficio y una tradición que forman parte de nuestra identidad", señala Rausell.
Una invitación a acercarse al horno de siempre y recuperar, a través de sus dulces, una de las costumbres gastronómicas de Todos los Santos en Valencia.