Añadir Viu València como fuente preferida de Google de forma gratuita.
Elegir el bocadillo es una parte muy seria del ritual del esmorzaret. Hay quien tiene el suyo y no negocia, quien pregunta qué acaba de salir de la cocina y quien busca una combinación que le dé una excusa para cambiar de bar. Para estos últimos, hay una nueva dirección que apuntar: Ca Rochina, en Llíria.
Su propuesta acaba de llevarse el primer premio de "L’Esmorzaret Llirià" 2026. Y la mezcla tiene unos cuantos ingredientes que invitan a detenerse en la carta.
Un toque de miel entre el chorizo y el manchego
El bocadillo parte de un revuelto jugoso de huevo, chorizo y pollo. Hasta ahí, terreno conocido para quienes disfrutan de un almuerzo contundente. Después llegan la miel, la rúcula fresca y las lascas de queso manchego sobre alioli.
La miel introduce el punto dulce en una combinación de sabores salados; la rúcula pone la nota fresca. Una propuesta para quienes disfrutan encontrando algo distinto entre las dos mitades del pan sin renunciar a los ingredientes del bar de siempre.
Con esa receta, Ca Rochina ha encabezado el podio de la sexta edición del concurso, por delante de Bar Restaurant Pla de Rascanya y Paneo Llíria, segundo y tercero, respectivamente.
Dónde encontrarlo: una parada en Llíria
La dirección es carrer del Duc de Llíria, 98. Allí está Ca Rochina, en una localidad que permite convertir el almuerzo en el comienzo de una escapada por el Camp de Túria.
Para quienes salen desde Valencia buscando nuevos bares que añadir a su lista, el premio ofrece una pista concreta: un establecimiento, una dirección y un bocadillo por descubrir. Conviene consultar con el local la disponibilidad de la propuesta premiada antes de ir expresamente a probarla.
Once locales para seguir la ruta del esmorzaret
El concurso también deja otras direcciones para futuras mañanas de almuerzo. Además de los tres premiados, participaron Bar Antiga Ca Jesús, La Taula de Llíria, Ca Gonzalo Llíria, Aptc Bar, Terreta Llíria, Gastrobar Unió, Les Termes Gastrobar y Q Casa Bar.
Entre julio y septiembre, los once establecimientos sirvieron más de 18.700 almuerzos, unos 3.700 más que en la edición anterior. La campaña, impulsada por la Federació del Comerç de Llíria con la colaboración del Ayuntamiento, generó 185.000 euros de negocio directo en los locales participantes.
Las cifras cuentan una parte de la historia. La otra se decide cada mañana frente a la carta: repetir el de siempre o darle una oportunidad a una mezcla nueva. En Ca Rochina, esa mezcla lleva un toque de miel.