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Hay silencios que se escuchan a lo largo de los siglos. En la obra Sagrada Familia con San Juanito y ángeles músicos, fechada en 1788, San José modera el entusiasmo de dos ángeles que tañen la chirimía y la vihuela mientras San Juanito se lleva un dedo a los labios: el Niño Jesús duerme, y la escena reclama el recogimiento del espectador. Ese recogimiento íntimo, envuelto en la elegancia del Rococó y la contención de la Ilustración, regresa a casa. El Ayuntamiento de Valencia ha sumado esta pieza a sus fondos municipales en el marco del 300 aniversario del nacimiento de su autor, José Vergara (1726-1799), uno de los pinceles fundamentales del academicismo valenciano.

La adjudicación se formalizó el pasado 30 de junio en la sala madrileña Segre Subastas, donde el Ministerio de Cultura ejerció el derecho de tanteo a petición del Consistorio. La compra, con un precio de remate de 26.000 euros (a los que se añaden comisiones e impuestos), supone además un hito patrimonial de calado para el actual mandato: se trata de la primera adquisición destinada a habitar las paredes del Palacio de los Marqueses de Montortal, inmueble protegido que, tras su rehabilitación, funcionará como subsede del Museo de la Ciudad.
Un pincel ilustrado para rescatar el esplendor del siglo XVIII
El concejal de Acción Cultural y Patrimonio, José Luis Moreno, ha subrayado el valor estratégico de la operación para la memoria artística local: "Queremos reivindicar la figura de José Vergara como uno de los grandes artistas valencianos del siglo XVIII y como impulsor de la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos, mediante la recuperación, la difusión y la puesta en valor de su legado". Moreno ha calificado el lienzo como una pieza de "excepcional calidad, importante formato y claramente representativa" de la producción del pintor, celebrando su retorno a la capital del Túria coincidiendo con la efeméride del creador.
El Palacio de Montortal albergará la colección de alta época de la institución municipal, abarcando desde el Renacimiento hasta mediados del siglo XIX. La apertura del recinto permitirá desplegar ante el público obras de maestros como Juan de Juanes, Francisco Ribalta, Jerónimo Jacinto Espinosa, Vicente López y el propio Vergara, cuyos fondos se custodian actualmente en los almacenes del museo a la espera de un espacio expositivo permanente.
Plena madurez, devoción y refinamiento clasicista
Procedente de una colección particular de Badajoz, la obra adquirida es un óleo sobre lienzo de grandes dimensiones (175 x 120 cm) que atestigua el periodo de madurez del pintor. En ella, Vergara logra una armoniosa síntesis entre la teatralidad heredada del barroco valenciano y el rigor clásico impulsado por la corriente académica.
La Virgen María, concebida con la majestad de una matrona romana, sostiene en su regazo a la figura dormida de Cristo. La composición queda enmarcada por una arquitectura solemne y un denso cortinaje verde de pliegues escenográficos. La soltura en el tratamiento de las telas, la delicadeza de las carnaciones y el equilibrio cromático ponen de manifiesto la maestría técnica del fundador de la Academia de San Carlos.
Esta incorporación refuerza el catálogo municipal del artista, entre el que destaca el ciclo pictórico de la Capilla de Santa Rosa de Lima —ubicada en el edificio del Ayuntamiento—, compuesto por los frescos del templo y los lienzos de sus ocho capillas laterales. Con el rescate de esta Sagrada Familia, Valencia suma una nueva joya a su relato pictórico ilustrado.