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Hace 45 años abría sus puertas en L'Eliana una sala que cambiaría el pulso de la noche valenciana. Para celebrarlo, el Centre del Carme Cultura Contemporània (CCCC) rescata el próximo 8 de octubre la memoria de Espiral, templo de la vanguardia musical y laboratorio del diseño gráfico durante los años 80 y 90, en una nueva cita del ciclo 'Encuentros en el Carmen'.
La sesión arrancará a las 19.00 horas con una conversación sobre música y diseño moderada por el cantante y productor valenciano Quique López. Le acompañarán Edu Gómez, que pinchaba como Dj Veneno en su etapa en la sala; el Dj Greg Esbar; y Marcos Casañ, coleccionista y gestor musical. Entre testimonios y recuerdos sonarán algunos de los temas más ligados a la trayectoria de Espiral, como 'Dunne'.
El acto se completa con una exposición de carteles originales procedentes del archivo de la propia discoteca y de los fondos de Casañ, considerado uno de los mayores coleccionistas de cartelería musical de Europa. Iluminación, vídeos y elementos gráficos recrearán el ambiente de aquella época dorada para trasladar al público a una de las salas más emblemáticas de la ciudad.
Una puerta abierta a la música de vanguardia
Espiral funcionó entre abril de 1981 y 1995. Desde el principio se hizo notar por sus sesiones de sábado, tarde y noche, a cargo del disyóquey Jesús Brisa, y por programar conciertos de bandas nacionales e internacionales.
Durante los ochenta fue una de las principales vías de entrada en España del 'pop-rock', el 'post-punk' y el 'dark wave' llegados de Gran Bretaña y Centroeuropa. Por su escenario pasaron Siouxsie and the Banshees, The Dance Society, Alan Vega (del dúo Suicide), A Certain Ratio o The Long Ryders. También acogió actuaciones históricas de Golpes Bajos, Gabinete Caligari, Héroes del Silencio, La Unión o Radio Futura, lo que la convirtió en una de las salas más rompedoras e influyentes de la movida valenciana. En los noventa, su sonido derivó hacia la electrónica de la 'Ruta Destroy' (o 'Ruta del Bakalao') y hacia una apuesta decidida por el 'underground'.
Carteles que dieron imagen a una época
Espiral fue además una de las salas más prolíficas en cartelería. Gran parte de sus piezas llevan la firma de Armando Silvestre y Elisa Ayala, responsables de la identidad visual del local. Su estética bebía del diseño gráfico, el cómic valenciano y la ilustración del momento, con técnicas artesanales como el fotomontaje y las fotocopias coloreadas.
Aquellos carteles ayudaron a redefinir el imaginario visual de la modernidad musical y de la noche valenciana, y enriquecieron el diseño gráfico de una Ruta que hoy se reivindica como un auténtico movimiento cultural y artístico, en el que participaron nombres como Quique Company, Paco Bascuñan o Javier Mariscal.