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Una noche para la historia: Judas Priest debuta en Roig Arena

Más de 9.000 seguidores han llenado el recinto valenciano para corear los grandes himnos de la banda

Rob Halford, junto a los guitarristas de Judas Priest, durante su actuación en Roig Arena.
Rob Halford, junto a los guitarristas de Judas Priest, durante su actuación en Roig Arena.

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Roig Arena ha vivido esta noche uno de los conciertos más esperados de su corta historia. Judas Priest ha debutado en el recinto valenciano con un espectáculo que ha reunido a más de 9.000 aficionados venidos de distintas generaciones, todos ellos dispuestos a corear algunos de los himnos más emblemáticos de una banda que acumula ya más de cincuenta años de trayectoria y que sigue considerándose una de las más influyentes en la historia del género.

Dos invitados de lujo abren la velada

La cita ha arrancado sobre las siete de la tarde con dos actuaciones que por sí solas ya habrían justificado la entrada. Udo Dirkschneider, voz histórica y fundador de Accept, ha subido al escenario para celebrar el 40 aniversario de "Balls To The Wall", uno de los álbumes más emblemáticos del heavy metal europeo. Tras él, los australianos Airbourne han elevado el pulso de la noche con una descarga de hard rock crudo y sin concesiones que ha ido calentando al público para lo que estaba por llegar.

Halford y los suyos desatan la locura

Poco antes de las diez de la noche, entre una gran ovación, Judas Priest ha saltado al escenario. El público ha respondido de inmediato a la potencia de sus riffs y a la voz inconfundible de Rob Halford, que una vez más ha confirmado por qué está considerado una leyenda viva del metal.

El concierto ha arrancado por todo lo alto con "You've Got Another Thing Comin'" y ha desatado la euforia colectiva al encadenar dos clásicos como "Metal Gods" y "Breaking the Law". La velada ha ido alternando himnos de siempre con material más reciente: la vibra ochentera de "Turbo Lover" ha puesto a cantar a todo el pabellón, mientras que la contundente "Panic Attack" ha demostrado que el catálogo más actual de la banda no desmerece frente a sus grandes clásicos.

Un cierre de leyenda

El tramo final del concierto ha sido puro despliegue de épica y virtuosismo. "Victim of Changes" ha puesto la piel de gallina al público gracias al rango vocal aún incombustible de Halford, antes de dar paso al momento más salvaje de la noche con "Painkiller". Ya en los bises, "Electric Eye" ha retumbado por todo el recinto, y el broche final lo ha puesto la festiva "Living After Midnight", con miles de voces unidas para celebrar a una de las grandes bandas del heavy metal.

Con esta actuación, Judas Priest deja su huella en Roig Arena en una noche que ha reunido a varias generaciones de seguidores y que confirma que, más de cincuenta años después de su formación, la banda sigue ocupando un lugar privilegiado en la historia del género.

Sobre el autor

Eva Beltran
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