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Así es la espectacular obra sobre la muerte de Jaume I que llega a Valencia desde el Prado

El Museo de Bellas Artes de Valencia exhibe hasta el 10 de enero de 2027 el lienzo de Ignacio Pinazo para conmemorar los 750 años del fallecimiento del monarca

Hugo Moreno
Carmen Ortí, Pablo González Tornel y Pedro J. Martínez Plaza, junto al lienzo de Ignacio Pinazo expuesto en Valencia. / Generalitat Valenciana
Carmen Ortí, Pablo González Tornel y Pedro J. Martínez Plaza, junto al lienzo de Ignacio Pinazo expuesto en Valencia. / Generalitat Valenciana

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El Museo de Bellas Artes de Valencia acoge desde este martes una de las obras más destacadas de Ignacio Pinazo: Últimos momentos del rey Jaume el Conquistador, en el acto de entrega de su espada a su hijo don Pedro. El monumental lienzo ha sido cedido de forma excepcional por el Museo Nacional del Prado con motivo de la programación impulsada por la Generalitat para conmemorar el 750 aniversario del fallecimiento de Jaume I.

La obra podrá contemplarse en el museo valenciano hasta el 10 de enero de 2027, lo que permitirá acercar al público una pieza de gran relevancia dentro de la trayectoria de Pinazo y de la pintura histórica valenciana.

Un monumental lienzo de Pinazo

Pintada en 1881, la obra está realizada al óleo sobre lienzo y tiene unas dimensiones de 304 por 418 centímetros. Pinazo presentó el cuadro ese mismo año a la Exposición Nacional de Bellas Artes, donde obtuvo una segunda medalla, un reconocimiento que contribuyó a consolidar su prestigio y que posteriormente llevó a su adquisición por parte del Estado.

La presentación de la obra ha contado con la participación de la consellera de Educación, Cultura y Universidades, Carmen Ortí; el director del Museo de Bellas Artes de Valencia, Pablo González Tornel; y el conservador de Pintura del Siglo XIX del Prado, Pedro J. Martínez Plaza.

‘Últimos momentos del rey Jaume el Conquistador, en el acto de entrega de su espada a su hijo don Pedro’, de Ignacio Pinazo. / Generalitat Valenciana
‘Últimos momentos del rey Jaume el Conquistador, en el acto de entrega de su espada a su hijo don Pedro’, de Ignacio Pinazo. / Generalitat Valenciana

Ortí ha agradecido al Prado la cesión de la pieza y ha destacado que su exhibición permite rendir homenaje a Jaume Iy acercar a los ciudadanos al patrimonio y a la identidad valenciana a través de la obra de Pinazo.

Por su parte, González Tornel ha definido a Pinazo como un “maestro indiscutible de la pintura” y ha considerado que el cuadro es “una de sus obras maestras”. Según ha señalado, su presencia en Valencia constituye uno de los mejores homenajes que la ciudad puede realizar al fundador del reino y representa también un ejemplo de la colaboración entre el Prado y el Museo de Bellas Artes.

Los últimos momentos de Jaume I

La escena representa los últimos momentos de Jaume I. El monarca aparece bajo un dosel, tendido sobre una cama, mientras entrega su espada a su hijo Pedro, que se encuentra arrodillado ante él. La espada adquiere así un significado simbólico como representación de la autoridad real que pasa de padre a hijo.

La composición combina la estructura propia de la pintura histórica académica con una ejecución más libre, una característica que permite apreciar la evolución artística de Pinazo.

El cuadro constituye además la tercera y última entrega realizada por el pintor en el marco de la pensión concedida por la Diputación de Valencia para su estancia en Roma. Durante ese periodo, Pinazo ya había presentado El desembarco de Francisco I en la playa de València.

La obra expuesta ahora en Valencia parte de una versión de menor tamaño realizada en Roma en 1879, que sirvió como antecedente del monumental lienzo de 1881.

Una obra clave en la trayectoria de Pinazo

El cuadro mantiene una relación compositiva directa con Doña Isabel la Católica dictando su testamento, de Eduardo Rosales, pintada en 1864. Pinazo adapta este planteamiento incorporando las influencias adquiridas durante su experiencia italiana, así como elementos relacionados con la pintura de Mariano Fortuny y los macchiaioli.

La evolución hacia una pintura más libre se aprecia también en algunas de sus obras posteriores, entre ellas La fiesta, de 1890, Lección de memoria, de 1899, y sus numerosos retratos infantiles.

La llegada temporal del cuadro al Museo de Bellas Artes de Valencia se enmarca así en los actos conmemorativos del 750 aniversario del fallecimiento de Jaume I y permite recuperar para el público valenciano una de las grandes composiciones históricas de Ignacio Pinazo.

Sobre el autor

Hugo Moreno
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